Muchos pacientes llegan a nuestra clínica en Zaragoza tras meses o años con dolores en el talón (fascitis) o en el codo (epicondilitis) que no mejoran. Es aquí donde las Ondas de Choque marcan la diferencia.

El Secreto: La Mecanotransducción

Las ondas de choque no solo son “golpes” de sonido. Su efecto real ocurre a nivel celular. Mediante un proceso llamado mecanotransducción, las células del tejido dañado reciben un estímulo mecánico que las obliga a despertar y producir colágeno nuevo.

¿Qué ocurre en tu cuerpo durante el tratamiento?

  1. Neovascularización: Se crean nuevos vasos sanguíneos en zonas donde antes no llegaba bien el riego (típico en tendones).
  2. Reabsorción de Calcificaciones: Las ondas pueden ayudar a deshacer depósitos de calcio que causan dolor agudo.
  3. Efecto Analgésico: Se produce una liberación masiva de endorfinas y una reducción de la sustancia P (transmisor del dolor).

Es un tratamiento intenso, pero los resultados en patologías como la calcificación de hombro o la fascitis plantar son sencillamente espectaculares.